26.08.12
La verdad, lo que yo entiendo por verdad es la siguiente: Socialmente hablando es que todos los seres humanos tenemos la responsabilidad hacia nuestros descendientes y semejantes de cambiar la mentalidad en la cual nos movemos ahora; ya que sino, no va a quedar nada de la sociedad que hasta hace poco conocíamos, no va a quedar nada de la libertad en su faceta mas austera y a la postre no quedará nada de los componentes actuales de este planeta.
Nos han enseñado y siguen haciéndolo, que lo importante es obedecer unas reglas sin pararse a pensar. Que debemos trabajar en pos del dinero -amontonarlo como la paja-, también sin buscarle mayor explicación mas que la que ellos nos brindan a través de los medios de comunicación "es el fruto de la libertad", nos dicen.
Todo esto aderezado con que, sentimientos de amor, gratitud, perdón, lealtad o amistad han quedado relegados a un tercer plano, si, si, no se extrañen. Tengan en cuenta que lo que los medios no potencian, en definitiva, no merece la pena (para el homo-pasivus). Por está simple regla de uno todos estos valores quedan relegados a eso; algo que está ahí pero bueno, no es lo importante. Aquí lo que interesa es ganar dinero, amontonar bienes. El ejercicio del Ego. Si, si, señora y de esta manera usted tendrá por añadidura amor, gratitud, lealtad y amistad, sobretodo amistad. ¿Está seguro?.
La competición -tener mas que el vecino es nuestro deporte nacional-, que plasmada socialmente es el germen de un pecado capital como es la avaricia. Ese es nuestro gran error, la Avaricia. Que hasta ahora estaba solidificada en nuestra sociedad -y digo estaba porque nuestra mentalidad ya ha empezado a cambiar-, y había tenido dos hijas que adoptamos, poniéndole de nombre Envidia y Soberbia. Poco a poco me doy cuenta que cada vez mas gente se baja del carro de la Avaricia. Al parecer no les provoca tanta satisfacción como pensaban o tal vez no les caiga bien su hija Envidia, que parece muy sociable pero en realidad es mas falsa que un dado de dos lados. O tal vez su reticencia sea por culpa de su otra hija Soberbia que, al contrario que su hermana esta es muy reservada y siempre mira por encima del hombro, lo cual provoca desconfianza. O tal vez fuera el hecho de haberse dado cuenta que es el ego personal quien las guía, influenciadas sin duda por su Tío carnal Egoísmo y como bien sabemos ese no tiene escrúpulos. Y ha sembrado el Ego dentro de las entrañas de la gente.Si ese monstruo devorador insaciable que siempre quiere mas y nos obliga a estar eternamente en guardia y compitiendo (en el caso de estar a sus ordenes), ni llega a ningún sitio ni quiere llegar, solo pretende devorarnos, devorarnos la vida.
Además de ser una fabrica de frustración, porque hostiga a salir siempre vencedor y aún en el supuesto de hacerlo, el Ego te impondrá una nueva meta para que no te pares a disfrutar mucho tiempo.
Y volviendo a nuestra avaricia, hemos hecho numeros Y es ahora cuando nuestra capacidad de calcular arroja los primeros resultados de un futuro que se presenta a medio plazo muy difícil de sostener. Y es ahora cuando nos damos cuenta que tenemos que cambiar el chip o nos convertiremos en poco menos que Neanderthales delante de una caja emisora de sonidos e imágenes. Lo que antes era importante ahora no lo es. Tal vez el hecho de que al ser humano le gusta probar y experimentar en todos los ámbitos de la vida, en este proceso hemos sustraído ya todo lo que podía dar de beneficioso la Avaricia y es momento de explorar otros cauces mentales. Como respuesta a esto se producirá el movimiento de "abajo hacia arriba": lo que estaba en un tercer plano nos hemos dado cuenta que es lo que debe encabezar nuestra lista de valores.
Toda esta corriente provoca unas normas nuevas: tenemos que dejar de envidiarnos por todo, podemos vivir con bastante menos y vivir mucho mas y mas saludablemente. El dinero nos embrutece, nos corrompe. Podemos ayudar a nuestros semejantes y recibir a cambio una compensación moral que en términos esenciales es mucho mas satisfactoria . Podemos repartir el dinero entre los que no tienen que comer, siguiendo para ello el mismo precepto de recompensa moral. Con esto conseguiríamos vivir en una misma franja monetaria toda la humanidad, sin desigualdades, sin fronteras ni discriminaciones. Ahora me vengo arriba y os digo desde lo mas sincero de mi ser que esto es posible, de hecho esta produciéndose ya. De la misma forma que hemos llegado a esta desigualdad mundial, se puede -se debe- desandar el camino.
Todo lo que parecen ahora quimeras se pueden alcanzar si empezamos a cambiarnos nosotros, cambiando nuestra forma de pensar -seremos mas felices-, cambiaremos la de nuestro entorno y el entorno cambiará a toda la humanidad. No es una utopía, esto es rigurosamente cierto. Está meditado y es la verdad mas verdadera.
La verdad, lo que yo entiendo por verdad es la siguiente: Socialmente hablando es que todos los seres humanos tenemos la responsabilidad hacia nuestros descendientes y semejantes de cambiar la mentalidad en la cual nos movemos ahora; ya que sino, no va a quedar nada de la sociedad que hasta hace poco conocíamos, no va a quedar nada de la libertad en su faceta mas austera y a la postre no quedará nada de los componentes actuales de este planeta.
Nos han enseñado y siguen haciéndolo, que lo importante es obedecer unas reglas sin pararse a pensar. Que debemos trabajar en pos del dinero -amontonarlo como la paja-, también sin buscarle mayor explicación mas que la que ellos nos brindan a través de los medios de comunicación "es el fruto de la libertad", nos dicen.
Todo esto aderezado con que, sentimientos de amor, gratitud, perdón, lealtad o amistad han quedado relegados a un tercer plano, si, si, no se extrañen. Tengan en cuenta que lo que los medios no potencian, en definitiva, no merece la pena (para el homo-pasivus). Por está simple regla de uno todos estos valores quedan relegados a eso; algo que está ahí pero bueno, no es lo importante. Aquí lo que interesa es ganar dinero, amontonar bienes. El ejercicio del Ego. Si, si, señora y de esta manera usted tendrá por añadidura amor, gratitud, lealtad y amistad, sobretodo amistad. ¿Está seguro?.
La competición -tener mas que el vecino es nuestro deporte nacional-, que plasmada socialmente es el germen de un pecado capital como es la avaricia. Ese es nuestro gran error, la Avaricia. Que hasta ahora estaba solidificada en nuestra sociedad -y digo estaba porque nuestra mentalidad ya ha empezado a cambiar-, y había tenido dos hijas que adoptamos, poniéndole de nombre Envidia y Soberbia. Poco a poco me doy cuenta que cada vez mas gente se baja del carro de la Avaricia. Al parecer no les provoca tanta satisfacción como pensaban o tal vez no les caiga bien su hija Envidia, que parece muy sociable pero en realidad es mas falsa que un dado de dos lados. O tal vez su reticencia sea por culpa de su otra hija Soberbia que, al contrario que su hermana esta es muy reservada y siempre mira por encima del hombro, lo cual provoca desconfianza. O tal vez fuera el hecho de haberse dado cuenta que es el ego personal quien las guía, influenciadas sin duda por su Tío carnal Egoísmo y como bien sabemos ese no tiene escrúpulos. Y ha sembrado el Ego dentro de las entrañas de la gente.Si ese monstruo devorador insaciable que siempre quiere mas y nos obliga a estar eternamente en guardia y compitiendo (en el caso de estar a sus ordenes), ni llega a ningún sitio ni quiere llegar, solo pretende devorarnos, devorarnos la vida.
Además de ser una fabrica de frustración, porque hostiga a salir siempre vencedor y aún en el supuesto de hacerlo, el Ego te impondrá una nueva meta para que no te pares a disfrutar mucho tiempo.
Y volviendo a nuestra avaricia, hemos hecho numeros Y es ahora cuando nuestra capacidad de calcular arroja los primeros resultados de un futuro que se presenta a medio plazo muy difícil de sostener. Y es ahora cuando nos damos cuenta que tenemos que cambiar el chip o nos convertiremos en poco menos que Neanderthales delante de una caja emisora de sonidos e imágenes. Lo que antes era importante ahora no lo es. Tal vez el hecho de que al ser humano le gusta probar y experimentar en todos los ámbitos de la vida, en este proceso hemos sustraído ya todo lo que podía dar de beneficioso la Avaricia y es momento de explorar otros cauces mentales. Como respuesta a esto se producirá el movimiento de "abajo hacia arriba": lo que estaba en un tercer plano nos hemos dado cuenta que es lo que debe encabezar nuestra lista de valores.
Toda esta corriente provoca unas normas nuevas: tenemos que dejar de envidiarnos por todo, podemos vivir con bastante menos y vivir mucho mas y mas saludablemente. El dinero nos embrutece, nos corrompe. Podemos ayudar a nuestros semejantes y recibir a cambio una compensación moral que en términos esenciales es mucho mas satisfactoria . Podemos repartir el dinero entre los que no tienen que comer, siguiendo para ello el mismo precepto de recompensa moral. Con esto conseguiríamos vivir en una misma franja monetaria toda la humanidad, sin desigualdades, sin fronteras ni discriminaciones. Ahora me vengo arriba y os digo desde lo mas sincero de mi ser que esto es posible, de hecho esta produciéndose ya. De la misma forma que hemos llegado a esta desigualdad mundial, se puede -se debe- desandar el camino.
Todo lo que parecen ahora quimeras se pueden alcanzar si empezamos a cambiarnos nosotros, cambiando nuestra forma de pensar -seremos mas felices-, cambiaremos la de nuestro entorno y el entorno cambiará a toda la humanidad. No es una utopía, esto es rigurosamente cierto. Está meditado y es la verdad mas verdadera.
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