Lo Mejor que hice

19.11.2012

Estoy en un día malo. Las aspiraciones se han ido por el retrete. No me quedan pilas para seguir el ritmo de la vida hoy. Cuando miré al cielo esta mañana lo descubrí encapotado y oscuro y me gustó esa pálida luz que hace llegar ha mi interior paz y armonía.
Pero a medida que la jornada avanzaba y las legañas huían  por el desagüe todo mi ser caía también, del mismo modo que las legañas, en un profundo sumidero de desesperación. Sin motivo ni razón estaba siendo engullido por el monstruo caníbal de la desesperación. In crescendo, la angustia apareció como de la nada y se proclamo dueña de las horas que le quedaban al día.

Suerte que llega a su fin (el día) y no tengo que seguir viéndome la frente arrugada de tristeza  como el leñador que mira el primer árbol que va a cortar, pero que sabe que solo es el principio de una cantidad enorme de árboles que le quedan por delante.
Con estas lineas he conseguido por lo menos ahuyentar momentáneamente este oleaje de tristeza. Lo mejor en estos casos es "echar el cierre" y esperar tiempos mejores.  Vamonos a dormir.... A ver mañana que tal.

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